Recuerdo que mañana es martes y trece, me lanzo cual posesa a mi agenda y empiezo a pasar las hojas hasta dar con el mentado día. Respiro aliviada, parece ser que ni me caso ni me embarco así que nada malo puede pasarme, bueno por si las moscas toco madera y decido no llevar nada amarillo. Conste que yo no soy supersticiosa, pero si llegas a leer esto no dejes de pasarlo a trece gentes, de lo contrario, no se te cumplirá ese deseo que tanto anhelas.